¿Y porque volver a marcharse?.....¿y porque a Méjico?...
Pues bien ahí van unas cuantas respuestas que, al menos a mí, me sirven. Cuando llegue de mi año Erasmus estaba convencido de que ese tiempo fuera me había ayudado a ver que las cosas en Alicante no estaban tan mal como en un principio, antes del Erasmus, estaban. Ahí estaba yo de nuevo, en Alicante con ganas de ir a por todo y no dejarme amedrentar…y casi lo consigo, pero un par de meses me bastaron para darme cuenta de que no todo iba a depender de mis ánimos y motivaciones, de que aunque parece que las cosas mejoran sigue habiendo una fuerza superior que dicta sentencia sobre los estudiantes, y contra la cual parece que no se puede hacer demasiado. Es la sensación de que vuelves a estar solo, que el profesorado no está ahí para ayudarte, sino como una figura externa que lo único que quiere es cumplir unos mínimos y mirar hacia otro lado (esto tampoco es extensible a todos los profesores, pero si a gran parte). Ante esta situación y el convencimiento de que no es necesario pasar por esto para ser arquitecto, decidí volver a marcharme en cuanto tuviera ocasión.
En este punto las opciones que tenia para marcharme eran, o bien, la SENECA (dentro de España) o bien la NO EUROPEA (equivalente a la Erasmus), así pues me decidí por la NO EUROPEA y dentro de las opciones que me barajaba por Méjico, la NO EUROPEA porque me gusta viajar y la experiencia de salir de España becado es algo que se puede hacer en contadas ocasiones y que por tanto se deben aprovechar al máximo…España me pilla más cerca vamos. Y Méjico por ser un país de habla hispana, los que me conocéis ya sabéis que mi inglés es poco más que pésimo, porque la gente que he conocido me parece increíblemente amable y porque sin duda es un país que desconozco por completo, otro motivo claro está, es que estando en Alemania descubrimos que tengo familia directa en este país y, por supuesto, me encantaría conocerles en persona.
Estas fueron a grandes rasgos mis motivaciones iníciales y debo decir que se han visto reforzadas, por un lado, aunque no puedo decir que el curso me haya ido mal, creo que la Universidad de Alicante no puede ofrecerme mucho más de lo que ya me ha ofrecido, que es mucho la verdad. Por otro lado he conocido, gracias a Elena, a Mariana y a Rafa, dos Colimenses encantadores que han conseguido, si cabe, que tenga aun más ganas de ir y conocer su ciudad y su particular cultura.
27 jul 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario